Depresión y Ansiedad

Temperamento y procesos evolutivos

Perspectiva general

Los trastornos como la depresión o la ansiedad pueden aparecer sin causa aparente, suelen tener su origen en circunstancias de la vida (presentes o pasadas) que no han sido convenientemente resueltas o que provocan estrés de forma continuada en el funcionamiento cotidiano de las personas.
Estrés y ansiedad pueden coexistir en muchos casos, ya que no dejan de ser afecciones distintas. La ansiedad podría generar un estado depresivo de la misma manera que la depresión podría generar ansiedad (síntoma), no en vano se manifiestan juntas con mucha frecuencia, pudiendo diagnosticarse ambas a la vez.

En términos generales, la depresión se caracteriza por tener sentimientos de ansiedad y/o tristeza, apatía o irritabilidad la mayor parte del tiempo, además de relacionarse con trastornos del apetito, del sueño, con el sentimiento de soledad, con el cansancio permanente, con molestias estomacales y/o dolores de cabeza, con dificultades atenciones, con la pérdida de interés o del disfrute de la mayoría de las actividades, etc. Por su parte, el trastorno de ansiedad, a pesar de su enorme heterogeneidad, se relaciona mayormente con el nerviosismo, la irritabilidad, la preocupación y con el miedo (normalmente irracional).

Actualidad

Los problemas de salud mental representan el 8% del total de pérdida de años de calidad de vida, siendo la ansiedad y la depresión dos de los grandes males más frecuentes en nuestra sociedad. Se calcula que alrededor del 10% de los españoles padecen alguno de estos trastornos.

La edad media de comienzo de la depresión en los diversos estudios es bastante uniforme y se sitúa próxima a los 30 años, siendo similar en los dos sexos. En cuanto a las tasas de incidencia, pese a que los trabajos de este tipo son escasos, se pueden establecer entorno a 500-1.000 nuevos depresivos por cada 100.000 habitantes y año. Una de cada cinco personas sufre algún episodio de depresión a lo largo de su vida. La OMS ha estimado que la prevalencia de depresión en la población general oscila entre el 3 y el 5%, y cuando se incluyen las formas mixtas que asocian ansiedad el porcentaje sube hasta el 8% (Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos, s.f.).

En cuanto a los trastornos de ansiedad, son dos veces más frecuentes en mujeres, y presenta una edad de inicio entre los 20 y los 40 años, con una duración media antes de consultar al especialista de unos 5 años. La más prevalente es el trastorno de ansiedad generalizada (TAG), que afecta a más de 7% de la población, según cifras de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés. Actualmente, se acepta que la prevalencia del trastorno por crisis de angustia es del 1%, del 3-4% del trastorno de ansiedad generalizada y del 0,6% para la agorafobia (la mitad de los trastornos por crisis de angustia se asocian a agorafobia). En el estudio realizado por la OMS en centros de Atención Primaria de 14 países del mundo se constató una prevalencia de un 7,9% para los trastornos de ansiedad generalizada (Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos, s.f.).

En cualquier caso, ambos trastornos pueden ocurrir a cualquier edad con cada vez mayor frecuencia. Cada vez son más los niños que vemos con problemas de ansiedad a edades tempranas (ansiedad generalizada, fobias específicas, ansiedad social, etc.). La mejor estrategia es siempre la prevención.

Generalidades

Perfil del cliente: Niños, adolescentes y adultos (cada vez a más temprana edad).
Sintomatología básica: Sentimiento de ansiedad o tristeza frecuente o la mayor parte del tiempo; Dejar de hacer actividades que antes eran divertidas; Irritabilidad; Frustración; Intranquilidad; Dificultades de sueño; Cambios en el apetito; Culpabilidad; Cansancio; Desamparo; Dificultades de concentración, etc.
Orientación de la intervención: Cognitivo-Conductual y Humanista principalmente, sin exlcuir otras posibles en función del caso.
Duración intervención: 12 sesiones aproximadamente (3 meses).
Otros detalles: La Depresión y la Ansiedad son entidades distintas y diferenciadas, y aunque haya síntomas comunes a ambos cuadros, también los hay específicos de cada uno de ellos, por lo que conviene atender con precaución a la lista de sintomatología básica expuesta en el apartado previo.

Compartir la información

Si consideras que esta información puede ser relevante para alguna de tus amistades, no dudes en compartir.

No products in the cart.